11 de diciembre de 2008

Alpiste, perdiste ®

…basta sólo respirar para darnos cuenta que los miedos están en cualquier lugar. Específicos, inespecíficos, generalizados o no, los miedos están.

Mi fobia es muy particular, lleva alas, plumas, pico y hasta se cree inserta en la sociedad, tal como lo describiría una amiga al pasar.

Siempre esquivándolo, huyendo de él, intentando escapar en pos de reducir la ansiedad. Su presencia no permite que desarrolle mi vida con normalidad, pues su ausencia sólo posibilita mi fácil andar, y por su contrario su presencia mi dificultad.

Desde que esto comenzó extraño caminar sin tener cuidado del lugar por el que voy pisando. Extraño también dar pasos en línea recta, pues cada tanto debo dibujar una circunferencia para poder pasar. Incluso añoro esos momentos en los que era yo quien disfrutaba viendo y tildando de loco a los que se asustaban por nimiedades en la vía pública. Ahora soy yo de quien se mofan...mis gritos de ansiedad por la presencia de ellas hasta me da gracia a mí por la irracionalidad que los envuelve. Pues si, me pasé al otro bando, “los fóbicos”.

Como todo fóbico atesoramos un objeto, preciado y venerado, que nos sirve de bastón al momento de cantar una canción o caminar sin ton ni son por las veredas de nuestro callejón. Si, es él, el popular “objeto contrafóbico”, ese amigo por el que “…cultivo una rosa blanca en junio como en enero; (…) para el amigo sincero que me da su mano franca…”. Ese es el amigo al que va dedicado este post; quién me posibilitó hoy entonar esta canción.

No fue hasta ayer que dos alitas se posaron en mi jardín. Me dispuse a abrir la puerta – ventana y salir a oler el olor a jazmín mientras controlaba que las prendas de vestir colgadas estaban prontas a resecarse con el sol de verano. Fue ahí como las encontré, solas, despeinadas y asustadas…no más que yo, por supuesto, que ante ese estímulo una sensación interna me dijo que entrara y jugara adentro de mi casa, sin salir.

Hasta que llego, si, llego, mi objeto. Como se esperaba vomité el problema y como caballero romano salió a la carga “me importas más tú que un pichón desplumado”. Voló uno, voló otro, naturalmente. Descolgué mi ropa y fui a jugar alegremente. Mi objeto contrafóbico se marchó.

No fue hasta hoy que mamá ganso decidió volver a intentar dar sus clases de vuelo en mi jardín nuevamente. Me pregunto, ¿por qué no se van a depositarles la impronta a otro lado? Se que mi jardín es una linda pista de aterrizaje y, consecuentemente, de despegué. Que está un poco deshabitado, aunque sucio, pero es mío y me pertenece. Todavía no abrí la academia de vuelo ornitológico... ¡a cagar fuego, joder!

Lo cómico de esta historia es que yo “lo sabía”, sabía que iba a suceder esto, pero esperé dispuesta a enfrentar mi miedo, a superarlo con creces. Así, tuve la oportunidad, antes de la premonición de que la avioneta con patas volvería a mi backyard, de sacar la ropa, pero no lo hice, esperé. Fue entonces que segundos antes de que me dispusiera a buscar la ropa comencé a sentir el aleteo torpe de un pichón, tras sucesivos intentos fallidos de lograr su objetivo de volar y volar hacia el río. Así dije: “llegó la hora”. Fui, sigilosa y punzante hasta la parte trasera de mi estación de paso, abrí la ventana y contrariamente a lo que hubiese esperado, mamá ganso alzó su campamento y emprendió vuelo…el pobre pichón se había quedado abandonado.

Una terrible pena invadió mi pecho, al mismo tiempo que un incalculable miedo. Me di palabras alentadoras, de coraje y abrí la puerta. Camine y alitas intentó, fallidamente, volar. Asústele nuevamente y falló otra vez. Según dicen la tercera es la vencida, así que puse un pie en el patio, el otro y voilà! Se fue.

Saqué la ropa, con ansiedad pero con el gusto a sal, a sal de la vida. Me metí para adentro, observé que no volvieran a aparecer. No conforme marqué mi territorio, salí a encender el fuego para poder bañarme y mis amigas con alas no volvieron a aparecer…

Y así termina dulcemente el miedo de no volver a volar otra vez…

05 de diciembre de 2008

Y te vi cómo partías ®

Como gotas de agua tibia sentía que caías. Como gotas de agua turbia vi que te ibas. Yo seguía preguntándome cuál sería el cauce de tu algarabía y tu ahí inmutable te movías.

Recibí una llamada sorpresiva que me invitaba a volar sobre una estampilla. Entre mágico y sospechoso se escabullía mi fantasía.

Tomé una gota de agua y otro poco de cola vinílica, mezclando ambas sustancias aprecie como te morías. Al paso del tiempo una tras otra el agua se esparcía por cada rincón de mi antología. Una tras otra la boca se hundía y mi corazón se retorcía.

7 de noviembre de 2008

Conócete a ti mismo; cas (tr) ada ®

¿Qué e’ lo que uté etá diciendo señora?

A buen entendedor, pocas palabras.

A veces no es más que eso, aquello o esto. No hay vuelta de hoja.

No busques la quinta pata al gato.

Las cosas como son, Sprite.

La vida es como te la tomas, Coca Cola Light.

Si, si, así, SIMPLE. ¿Qué más se podría decir? Es cuestión de tomar, leer y digerir. No hay más que decir ni sentir, es así.

¿Por qué nos complicamos y complicamos lo que nos rodea con palabras estrambóticas como la que antecede para darle sentido a una acción? Hay palabras que se definen por sí mismas, que no necesitas de una explicación para entender su significado, por ejemplo, viento.

Dejemos de lado la complicación para otra ocasión. Hoy el sentido de mi oración es un triste llanto de emoción.

2 de noviembre de 2008

Circulo eterno de enormes palacios ®

Circulo eterno de enormes palacios. Quietud infinita que he encontrado.

Salvaje los ojos que lo han encontrado y gomoso paisaje de cielo azulado.

Pudiste ser alguien que ha logrado tomarse de mi pelo y enredarme a su paso. Supiste de aquella azucena que bordeaba mi espacio y prorrogaste la pena de agacharte despacio. Teñiste de blanco el espacio profano y me diste la calma de tomarme la mano.

Como un bufón sonríe despacio.

Circulo infinito de cartón corrugado, rozaste mi pelo y en él te has quedado. Círculo mágico de armazón milenario, subiste a mi pecho a jugar con tus manos.

Aires de campo inundaron mi armario, aires de vuelo y cinturón otomano.

Quieto, tanto quiero que verde has quedado.

3 de septiembre de 2008

Soñar no cuesta nada...

Montaste un turbulento subsuelo de mármol negro, tomaste el picaporte y con ímpetu y determinación saliste corriendo hacia el encuentro. Te topaste con María y le dijiste que lo sentías, que aquello manipulado y malogrado fue sólo un amor malgastado.
Un poema en un ovillo, deshilvanarlo significaba encontrarlo, comprenderlo y estigmatizar aquello que intentabas inmortalizar con tu fantasía de jugar a ser una ovejita de lana tibia.
Ahí se quedó, perpleja, inmutable, sin condiciones para modificarte…¡María!, ven y envuelve la noche. Toma tus colores y reparte cada uno de tus resquemores. Átame a tu pecho y juega con mi pelo.
Acaricia mi mano y baja a ese subsuelo estrecho en el que no cabe ni un muñeco. Sube de nuevo, toma el picaporte, abre la puerta y sal al encuentro del bello y eterno placer de correr con tus cabellos, hasta que Dionisio se adueñe de tus sueños.
Él espera por vos y tu placer, en el extraño mundo de lo profano…y lo sagrado.

27 de Agosto de 2008

Juan, el de los rizos

Juan, el niño de los rizos violáceos, tomó mis dedos y comenzó a dibujar con ellos sus anhelos. Miró mis uñas y las besó con profunda ternura.
Por cada hendija de mi piel dejo caer unas gotas de agua para que refrescaran mis entrañas. Más tarde tomó un pincel y dibujó cada rasgo de mi cara, marcó los labios y borró los años. Continuo con mis orejas, a quienes dejo imperfectas para que me distinguieran. Luego despeinó mis cabellos y los ordenó sirviéndose de unos espejos.
Buscó un poco de fuego y encendió mis tobillos para quitarles su olor a jabón neutro. Descorchó un vino, lo saboreó y lo mezcló con óleos finos. Pintó mis rodillas color rubí.
Dejó su marca con carbón sobre mi pared, y escribió en mi abdomen su canción del atardecer…me despertó con un elástico de papel que marcaban las diez.

El Café y el Sexo

¿Qué gusto tiene la sal?, pues ¿el sabor “salado” será el mismo para todos? ¿Cuál es la primera palabra que asocias a verdad? Si te digo Café, ¿en qué pensás? Concluimos entonces, ¿todos pensamos lo mismo del café, el sexo y la inmortalidad?
La asociación del café con la vida sexual no tiene relación aparente, a menos que tomemos a ambos como signos de comunidad, sociedad y comunicación. Algunos los verán amargos, otros un tanto anticuados y otros tantos pensarán en su sabor particular e individual.
Ambos tienen diversas modalidades de expresión: compartirlo solo, acompañado por una persona, dos o múltiples; del mismo sexo o diverso. Amargo, dulce, con edulcorante -“light”-, cortado, en pocillo o en jarrita. Frío, caliente, tibio o apasionado.
Son formas de comunicación interpersonal, que nos invitan a crear y develar nuestra identidad, y que hasta incluso hablan de nuestra personalidad. Eventos sociales que compartimos por ser unos y otros parte de la humanidad, por agruparnos como ente socio – cultural, capaz de poner en jaque hasta la más ingenua verdad.
Salado…

18 de agosto de 2008

Su [fijo] - Ar T ®

Me gusta ador Ar T
Siento calor al mir
Ar T
Un fuego invade mi mente al pens Ar T

Camino y no logro olvid
Ar T
Me tomo de tu mano al bes Ar T
Elijo tu mirada en lugar de ignor
Ar T

¿A dónde está el limite para am
Ar T?
¿Cómo se explica la capacidad de admir
Ar T?
¿Quién decide si vener
Ar T o vulgariz Ar T?

¿Acaso somos todos capaces de
Ar T?
Yo sólo intento expres
Ar T
que ni M
Ar T ni S Ar T re pueden juzg Ar T
pues los estand
Ar T es se vuelven vacíos con tan sólo dese Ar T...

17 de julio de 2008

Pena compartida equivale a me - di (a) pena ®

Empezar a contar una historia de modo impersonal, como si quien escribe no fuese constructor de lo que esta por redactar. Quedamos ajenos a los acontecimientos que en parte nos dan identidad.
Como sucede en la representación actoral. La escena está dotada de un marco ficticio que posibilita jugar a un "como si", tal como sucede al escribir. Jugamos a ser eso que el guión nos indica; está estructurado por puntos, comas, líneas, comillas y hasta incluso paréntesis que aluden al cómo se debe representar lo real.
Del mismo modo, nos encontramos despersonalizados si al ser espectadores de la obra representan un fragmento personal. Ni si quiera necesitamos "poner el cuerpo" para ver eso que nos representa en la realidad. Esto nos posibilita ver lo que sucede en un más allá, en una otredad que no nos toca ni nos debilita; porque esta allá, "fuera" de nuestra realidad.
Lo curioso es que al ponerlo "allá" lo podemos visualizar, podemos hacer insight y socializar lo intrapersonal. Esta allí la piedra de toque de por qué representar y comunicar, aunque sea en impersonal. Es el compartir aquello que nos sucede a fin de transmitir parte de la carga afectica de nuestra situación vital con una persona que ignora gran parte de nuestra realidad.
En ese intercambio de bienes simbólicos que nos dan identidad, tanto a uno por recibir como al otro por dar, se produce un alivio tal que pensamos que la situación puesta en acto ya no está; o al menos la mitad se acaba de esfumar. Decimos entonces, que despersonalizar y proyectar son dos mecanismos, si se quiere procesos, que nos ayudan a tolerar, a capitalizar, a socializar el atroz encanto de comunicar nuestra íntima realidad intrapersonal.

21 de Mayo de 2008

12 de junio de 2008

Qué s Tión (parte 1) ®

Al tirar una pastilla efervescente en agua somos conciente del fenómeno de la efervescencia. Cuando el agua alcanza su punto de ebullición somos concientes de qué significa que el agua está hirviendo. Cuando una situación inesperada se hace presente nuestras reacciones fisiológicas indican que fuimos anoticiados de la sorpresa. Del mismo modo, cuando nos interrogan sobre alguna situación de la que no habíamos tomado noticia, contestemos o no dicha pregunta, hay algo que decanta y nos invita a pensar dicha situación de una manera alternativa.
En todos estos acontecimientos y en tantos otros que se pasan por alto, no oímos ningún ruido hasta no verlos materializados en la cotidianeidad o en una interrogación, impidiendo de este modo nuestra posibilidad de hacerlos inteligibles y maleables, a fin de poder mirar estos hechos como un otro que se posiciona desde fuera de él y puede observarlo en todas sus aristas. Se convierte entonces en una masa a la que podemos moldear y dar forma nuevamente, quizá para dar un sentido distinto a eso que mirábamos sin cuestionar con anterioridad.
Sin esta posibilidad de anoticiarnos del sentido que nos excede como seres humanos, es que parecemos marionetas sujetas a una estructura de cartón que mueve nuestros hilos, dando lugar a una danza que no hace otra cosa que reproducir aquello construido por el titiritero…entiéndase por marioneta la subjetividad de ese pedazo de trapo que sólo busca sobrevivir del mejor modo posible la función que protagoniza en la danza diaria de la vida.
Sin cuestionar es que nuestro único cometido en la vida es pasar, como pasan los segundos, los minutos, las horas, los días, los meses, las estaciones y los años. Sin cuestionar sólo caminamos al final, al inevitable destino de abandonar la obra que sin querer vinimos a protagonizar.
El monto de angustia que sobreviene a cada uno de nosotros cuando hacemos el somero intento de cuestionar la realidad nos invita a poner en el afuera, proyectar si se quiere, la responsabilidad y las razones de lo que sucede en entes que nos sobre-determinan y que exceden nuestra posibilidad de modificar aquello que nos hace gozar…Es así que existen creaciones socio – culturales que a lo largo de la historia buscaron explicar cuál es el propósito de cada uno de nosotros en este mundo inmaterial que juntos vinimos a crear; el oráculo de Delfos, la Pitia, Jesús, Alá, Budha y tantos otros más que no es preciso mencionar.
Cada frase encerrada entre signos de interrogación asusta, a tal punto que más de una vez negamos su verdadero sentido y la profundidad que nos lleva a considerar, máxime si tal punto de reflexión pone en cuestión aquello que nos da identidad, que consideramos parte de nuestra estructura vital. Dejarse caer en ese punto es la posibilidad de superar el simple “darse cuenta” de que el agua hierve, que las pastillas son efervescentes o que la apertura de nuestros ojos indican que algo nos tomó por sorpresa; significa quitarle el sentido a la realidad, quitarle significación al lugar que habitamos. Esa cadena significante que nos sujeta pierde asilo y lo construido se hace trizas. Es caminar en la nada, como una pantalla blanca de televisión que se hace tan insignificante como a un sordo la música…
Así, vuelvo a citar a una obra literaria sin igual: LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER – MILAN KUNDERA.
Acaso me pregunto:
si un árbol cae en el bosque y no hay nadie que escuche su caída, ¿ese árbol cayó?

10 de junio de 2008

Love is a losing game ®

I
…comenzó y terminó como un viaje al mundo falto de comunicación. Empezó siendo una aventura en las montañas sureñas y terminó como una cachetada en el norte. Tracy Chapman diría: give me one reason to stay here, y Celeste Carballo con Pappo concluirían: desconfío de la vida…
Del viaje lo más interesante fue el proceso, todo un aprendizaje. El insight de una novedad y la marca de una oportunidad que alimentó el deseo de vivir. En ese proceso fue sumamente interesante las idas y venidas de opiniones y recomendaciones, cada idea connotaba el proceso de interpretación y construcción de aquello que mi construcción e interpretación llamaban la “verdad”. Cada idea me invitaba a actuar de una determinada manera y hasta a veces parecían contradictorias, de hecho lo eran y eso me confundía aún más, motivo por el que decidí no consultar.
Así la vida se detuvo como en un stand by y de pronto la rueda empezó a girar. La lotería de qué iba a pasar. Incertidumbre que finalizó cuando el mono tomo la comunión, pues el mensaje del Señor llegó y las múltiples interpretaciones salieron a todo vapor.
¿Y ahora?, sólo se desencadenó un patrón fijo de acción. Volvió a sonar la misma canción y la tuerca se salió.

II
En la nada todo quedó. Palabras más, palabras menos. Y yo sola y estancada como en un rincón de la razón escarbando para encontrar una solución….

III
Malas jugadas detonaron la bronca en la oración y la música de la tragedia comenzó a dar cuerda al títere del salón.
Casi sin respuesta dejé a su entonación, porque crítica y determinante fue mi evaluación.
Idas y venidas continúan marcando este capítulo. Si uno va, el otro viene, y si ambos vamos en una dirección discrepamos al final.
Todo se configura como un vaivén de emociones. A su vez el deseo está presente y puja por hacerse presente. Sin embargo, cada acto prefigurado por su mente coarta toda ansia de volver a convencerme de que un intento más no sería en vano.

IV
La última carta puse sobre la mesa, canté truco y el contrincante respondió por la negativa. Con una hembra y un siete de espadas me quedé sin argumentos, solo siendo conciente de que la mano se había terminado. La decisión estaba de su lado y la negativa ya había vociferado…
Una vez más, aunque quisiera, el control no estaba de mi lado. Es uno de los aspectos más molestos del encuentro; la falta de control. Así es como continuo esperando, ¿qué? Todavía no se…pero mi personalidad perseverante me impide abandonar el juego a mitad de camino. Sucede que una vez más si el del frente lo abandonó, aunque grite “Flor” la mano no se jugó.
Ahora nos limitamos al juego de los indicios, cual Sherlock Holmes, a través de pistas intentamos adivinar el mensaje; el autor del crimen. El paradigma indiciario en las relaciones de a dos…

V
¿To be continued?...

21 de mayo de 2008

Recetas y una pizca de sal...®

Esperar hasta el final para cuestionar
Caminar con frialdad hasta encontrar la calma
Memorizar la oportunidad de dejar de llorar
Cantar hasta la eternidad
Gritar porque en el fondo tienes la libertad
Movilizar el instante de ocultar la soledad
Parpadear ante el intento de llorar ansiedad
Dejar el tiempo pasar hasta construir un posible modelo para educar tu afectividad
26 de Abril de 2008

3 de mayo de 2008

Dicen por ahí ®

Se dice gorda, fea y tonta
Se dice bruta, sucia y burda
Me dice necia, terca y escueta
Me dice enferma, exenta y excéntrica
Te dice masoquista, sádica y amarillista
Te dice cómica, irónica y un tanto mogólica
Les dice brutalmente estúpidas
Les dice anticuadas
Te dicen baja, deforme y mutilada
Te dicen lenta, salame y un poco violenta
SE ME TE LES ME TE TE ME TE SE

26 de Abril de 2008

9 de abril de 2008

1,25 ®

Nos dirigimos al kiosco de mentiras con las últimas monedas que quedaron en la billetera, tan solo 1,25. Cruzamos la calle y nos enfrentamos a la mirada penetrante del quiosquero que nos pregunta amablemente qué tipo de mentira queremos comprar. Vacilamos unos segundos y atinamos a decir: qué puedo mentir por 1 peso con 25 centavos. Este señor desconcertado nos queda mirando, y en esa mirada se traslucen pensamientos tales como: qué quieres llevar vos, por qué me lo preguntas a mi, ¿sabias que hay inflación y 1,25 no es un buen número para mentirle a un fantasma?...
Finalmente nos decidimos a comprar lo más barato del lugar, aquello que hasta incluso nos posibilita atesorar 25 centavos. Compramos una mentira dulce, como un chupetín con chicle o caramelos rellenos. Cerramos el proceso de compra cuando le entregamos un peso al quiosquero, él nos entrega nuestra dulce mentira y nos vamos a saborearla al lugar más cercano que nos permita hacerlo.
Es en ese momento cuando llegamos al parque, nos sentamos e invitamos al resto de los cómplices del proceso de mentir un caramelo per cápita, y cierran su ciclo de complicidad agradeciendo el gesto de haber comprado un caramelo para ellos. En lo que respecta a lo que nos sucede a nosotros, decidimos saborear ese caramelo que además de dulce y mentiroso es agrio… una mentira agridulce y barata en tiempos de inflación.
Introducimos nuestras manos en la bolsa común de caramelos, elegimos ese caramelo y con ambas manos tomamos las dos puntas que envuelven la golosina, con movimientos opuestos tiramos un poco hacia atrás y al costado y desenvolvemos el caramelo. Miramos su textura, olemos su aroma y decidimos llevarnos a la boca la mentira agridulce.
Aquellos gestos que involuntariamente se producen indican que es una mentira un tanto ambivalente: sentimos placer al comerlo, pues nuestras papilas gustativas provocan el proceso de salivación y, a la vez, las mismas papilas registran un sabor agrio que nos produce un cierto asco, es allí cuando pensamos por qué hacemos lo que hacemos…mero placer, solo un deber o fifty fifty, cual mentira agridulce…Cada segundo que pasa el caramelo en nuestra boca cuestiona nuestros acontecimientos: deber ser o se debe ser…
Toda la esencia de nuestros actos queda contenida en ese instante de saborear un caramelo para olvidar el sabor agridulce de apasionarse por la verdad…

19 de marzo de 2008

17 de marzo de 2008

Quiero, Kiero, Qiero ®

Quiero decir te quiero, quiero sentir miedo. Quiero querer mis miedos y miedo quiero hacer sentir. Quiero hacer un trabalenguas de mi emoción y enredar las palabras en un solo acto de percepción.
Por imitación aprender cómo se condiciona una emoción y emocionar a la imitación de aprender una canción. Por insight quiero llenarme de capacidad y capacitar al resto de la humanidad que mis emociones no se deben imitar.
Quiero sincerarme con la verdad y validar mi manera de sentenciar la realidad. Quiero ser real, quiero estar presente en el acto de eliminar esa señal que prepara a mis pies para salir a buscar la única verdad posible para amar.
Quiero llorar, quiero gritar y saltar en el mismo instante en que una paloma se adueña de mi tranquilidad.
Quiero escindirme y observar a mis dos mitades obrar. Quiero escindirme y provocar que mi división se ame y se odie en un solo lugar. Quiero escindirme y ver a mi mitad gritar mientras la otra le es indiferente a la desesperación. Quiero ser y no ser. Quiero abarcar toda posibilidad de entender el sentido de enfrentar los polos opuestos que conforman nuestra realidad. Quiero, quise, quisiera.

04 de marzo de 2008

4 de marzo de 2008

Una experiencia "sur-real"

Las estructuras se desvanecen, los materiales pierden su estructura y el tiempo se enloquece. El viento entra y sale de nuestros pulmones como si fuese el encargado del proceso de respiración, el sol obra a modo de reloj despertador y el canto de los pájaros nos indica que las ondas del sonido viajan en una dirección.
Un simple toldo se encarga de protegernos, y dormir mirando al cielo es un ensueño. La naturaleza al alcance de nuestras manos y la libertad por ahí volando. Nos sentimos despojados de lo estructurado, los condicionantes se vuelven incondicionales compañeros de nuestros cuerpos a tal punto que no los reconocemos. Sentimos estar desnudos frente a lo inmenso y limpios de sudor y de pecado, el barniz de lo socialmente esperado queda atrapado en el establo. Sentirnos vivos, sentirlos vivos, sentirte vivo, saberse vivo.
Libres de tiempo y espacio, cada segundo es un millón de años acaparado. La esencia del ser humano contenida en un solo acto. Nada de qué hablar, nada de qué pensar, nada por qué pensar, solo tiempo para observar y disfrutar.
Saber y aprender a sobrevivir, saber y aprender a vivir, saber y aprender a convivir: el único lujo es estar allí. Se es porque nada ni nadie te lo impide, cada quien por su nombre sin importar la edad, la raza o su sexualidad. Todos somos parte, tomamos parte y formamos parte sin distinción ni preocupación. Un solo encendedor ilumina todo el fogón y enciende las luces de la emoción. El fuego es de todos, el lugar es de todos, el cielo es de todos, los árboles son de todos, los animales son compartidos y el sentimiento es el mismo.
Vivir eternamente en la simplicidad, sin barreras para caminar. El tiempo pierde su esencia, pues da igual cenar con el sol metido en nuestras venas que dormir bajo las estrellas. Es lo mismo si vas o vienes a un lugar porque un millar de caminos posibles te convierten en dueño y autor de cada canción que se dibuja al pisar un lugar.
Es alejarse del consumo, de lo material, del capital, de lo global y las eternas redes de comunicación. Es transformar la masa de ladrillos que edifican por dónde debemos caminar en posibles colinas que nos transportan a un lugar que jamás habremos de entender y conocer por su inmensidad. Es soñar, gritar y llorar. Es deslumbrarse, es mirar sin buscar una explicación, es simplificar. Es respirar, es libertad, es disfrutar. Es compartir, es sentir y caminar: es vivir desnudos de legalidad.
04 de marzo de 2008

28 de febrero de 2008

Levitè ®

…Sensación de perplejidad, de desconexión. Como un balde de agua fría te metiste en un sifón. A presión la soda tomo color y lo único que provocó es que mi boca se llenara de arroz.
El sofá cama tiene una mancha color marrón, en ella está dibujada la noche en que dejaste marcado tu desazón. Como cristal se hizo trizas la canción que unía tono a tono el rompecabezas de la razón.
¿Qué esperar? ¿Qué soñar? ¿Qué desear? ¿Qué mirar? ¿Cómo tomar las burbujas de ese sifón y convertirlas en pasión? ¿Cómo recuperar el empujón que presiona la danza del agua contenida en esa canción para que el cause gaseoso de la maratón retome su entonación?
La vida es como un vaivén, nadie sabe si vas bien o vuelves con desdén. El punto muerto obra a modo de inflexión para ayudarnos a entender el envión que hace eterna la recuperación. El tiempo se mueve tan despacio que su paso pasa sin dejar rastros, y cuando intentamos sujetarnos a las agujas que transportan nuestras vidas los segundos ya se han esfumado. Cada tic tac es capitán de mar y tierra, se dibuja en nuestra cabeza para dar paso a la belleza de organizar la tristeza que transita por nuestras venas.
Estar entre el peso y la nada, ser o no ser, pesar o levar, ¡es insoportable! Kilos que me den peso, no quiero levitar, quiero enterrarme en el país del nunca jamás. Quiero pisar fuerte la realidad para poder volar por los aires dando ánimo a la nube sixty – nine. Sí, sí, a un paso de la verdad sostenida por el gas de la realidad, arriba en la nube thirty – nine.
Allá arriba me pregunto, ¿qué hice tan mal? Tomar tu esencia y convertirla en presencia o creerme capaz de desvanecerla… ¿? Ir y disfrutar, experimentar y transformar, temer y avanzar, dudar y arriesgar aquello que creemos entonar.
Sensación de perplejidad, sensación de desconexión que un día se hizo canción que selló el proceso de sudoración, porque el agua se evaporó de tanto que enmudeció el salto de su presión…


16 de octubre de 2007

19 de febrero de 2008

49 diosas y una reina ®

Entre golpes y dulces lágrimas transita nuestra historia, amiga y enemiga de esta unión de pequeños y finos hilos de manteca que se van derritiendo por el calor de nuestras manos que intentan no soltarse, en un intento vano de no volver a separarse o quizá de no romper una cerda más para no seguir alimentando este abismo oscuro y tenebroso que nos separa y nos bloquea poco a poco. ¿Es que acaso no te das cuenta de lo que se va?
A veces me gusta confiar y lograr la calma pensando que es una forma de estar cerca, de sentirnos unidos y lograr que esos hilos, en un último intento, logren tejer esa lamina de afecto que envuelve nuestras almas.
¿Es orgullo?, ¿puede acaso evitar e impedir un lazo?
Lastima, tristeza, desazón, son sinónimos de mi alma cuando te ven, cuando intenta volver el tiempo atrás y latir despacio, dulce y paciente para darle un giro a este vacío entre nuestras sombras, entre mi mirada y tu mirada, entre nuestros cuerpos.
¿Qué sos?, ¿Quién sos?, no te conozco. Pero siento ser tu aliento, tu risa y suspiro.
¿Y vos?, ¿Qué de vos?, nada. Ni una señal, ni un mínimo cantar. Es que no estas, es que no intentas ni sueñas estar en la inmensidad de la noche que tantas veces me inunda, como a esos amigos que no ven, simplemente nadan y esperan pacientemente la llegada de su último latido. Pues yo no, yo espero firme y decidida tu llegada, tu intento, tu encuentro. No estoy dispuesta a morir en un último latido vacío y mojado de lágrimas que con el ritmo de mi adiós bailan la canción de mi corazón.
¿Mereces esto? ¿Me darías algo tan preciado como tu tiempo? Mejor dejemos de lado el “qué hace” uno por el otro, simplemente entreguemos por el placer de compartir, de vivir y sonreír juntos, como en pequeños fragmentos de segundos que en un soplido desaparecen y dejan airoso al ganador de haber formado parte de él.
Mejor busquemos paz, busquemos tenernos ahí, mantener estos hilos finos firmes. De a poco aquellos cortados se irán uniendo y tomándose unos de otros hasta pintar ese abrazo que se quebrantó aquel verano que intentamos ser parte de un mismo núcleo..

02 de Marzo del 2005

4 de febrero de 2008

Alter ego ®

Escribir como si fuera otro, como si mis sentimientos pertenecieran a un tercero, depositando aquello que deseo expresar a través de estas palabras en una esencia desconocida que pueda despojar mis afectos de mi autoría.
Esto es un intento de lograrlo, de escribir como si mis manos, quienes expresan a través de las sinapsis entre mis ideas y mis dedos aquello que siento, pertenecieran a un ajeno. Sin embargo, el intento es en vano, siempre aquello suprimido a los condicionantes culturales que conforman el deseo de liberar ciertos pensamientos propios a otro se traslucen en eso inconsciente que expresa su verdad por medios sustitutos, que escapan a nuestra intelección conciente…
Finalmente, sentarme frente a frente es una prueba que me depara el destino para desafiarme a escapar a esos condicionantes culturales, y quitar de mi entendimiento aquello que deseo expresar y ponerlo por escrito. Cada intento es un fracaso, cada vez que vuelvo a esos textos en los que intente comportarme como un extraño, cada letra va descubriendo esa verdad que intente tapar. Cada oración que concluye me identifica, me deja al descubierto, impidiendo borrar mi nombre de la totalidad del texto.
¿Por qué desear escribir como si fuera otro? ¿Qué busco esconder? ¿Qué intento desfigurar?

07 de marzo de 2006