28 de enero de 2016

Chocolatín ®

No todo debe acompañarse de una imagen, pero a veces es la imagen el motor del recuerdo. Este es uno de estos casos.
Eran mañanas calurosas, sin tiempo, propias de la niñez. Aparecía la Abuela Elena con una sonrisa, venía del centro con moneditas de chocolate. Eran invaluables, no por el chocolate ni por ser un envoltorio de monedita extranjera, sino más bien porque las traía la ebu, y eso las cargaba de afecto.
Nadie sabía su costo, su procedencia; no era lo importante. En la niñez uno recibe y mide todo con la misma vara, la del cariño, la del reconocimiento, solo en la amarga y calculadora adultez las cosas empiezan a tener un valor más allá del gesto afectivo.

Volverla a recibir una tuvo el mismo efecto, condensó en el gesto de la moza esa imagen infantil, y entonces apareció la sonrisa y su recuerdo.

25 de enero de 2016

Postales santiagueñas con tonada ®

Vos vas un día a Santiago, se te ocurre comer un lomito. Como el calor es infernal, 40° promedio, decides ir a la orilla del Rio Dulce a ver si corre un poquito de aire. Llegas, te sientas con calor pero afuera, no te vas a encerrá otra vez aunque no corra ni una gota de aire. Hay un cielo estrellao que anuncia un verano abrasador, con más calor mañana que hoy.
Mientras esperas que te traigan el lomito empiezan a sonar unos acordes de violín, bombo, guitarra y una voz con un acento típico, plagao de erres; “escucha, chango” te dicen, entonces van a chusmiar porque el cuerpo se te enciende, ¿quiénes son? preguntas, “ni idea” responde; es tan grande el semillero de folkloristas que ia ni los nombres importan mientras tus manos dibujen un repique; la cosa es que te topas con unos changos haciendo folklore.
Llega el lomito, así que comes con calor, a la orilla del rio y respirando música. Eso es Santiago.



SDE ®

Volver con la alegría en los ojos y el cuerpo hecho canción,
con la voz ronca de tanto cantarle a la vida, a la infancia, al vuelo creativo de la niñez.
Son sus ojos la medida de lo real y lo fantástico, la repetición el indicio de su aprendizaje.

En un país de tristes son algodones alegres.

20 de enero de 2016

Palabras mas ®

Las noches de Enero se han convertido en palabras, palabras - espacio; emergen desde el aire. Lo habitan. Me interpelan.
Son el eco, mi registro conciente, la madera de mi fuego.
El blog, la piel de inscripcion.

15 de enero de 2016

Alma de arena ®

Uno espera construir sobre la arena los vestigios de un pasado memorable; un pasado que prometía lo que no fue.
Dejar al agua rodar, aprender de sus movimientos y sus enigmas como parte de una identidad mutante, abierta.
Permitir al amor, como el agua con la piedra, horadar el alma, recorrerla y desmenuzarla.
Un alma de arena, eso, siempre dispuesta a rodar.