10 de diciembre de 2013

A mi hermana Democracia

Hoy mi hermana DEMOCRACIA cumple años. Me lleva tan sólo 2 años y si bien nunca fui buena para las inferencias lógico-matemáticas, me animo a decir que si con 28 años he cometido más errores que aciertos, que si he aprendido en cada año de mi vida casi el equivalente a 365; es  más que lógico que con sólo dos años más esté en la misma situación: en pleno crecimiento, en constante expansión y atormentada por todos los insight que le antepone la historia. ¡Pobre mi hermana! Con sólo dos años más no tiene que hacerse cargo de un solo cuerpo sino de millones y con intereses contradictorios, con construcciones de y sobre su identidad diversas, disímiles.
No hasta hace mucho tiempo las mujeres no votaban, mi abuela recién pudo hacerlo después de sus 30 años. Y no es que DEMOCRACIA sea sinónimo de VOTACIÓN, pero sí es cierto que el voto es una de las tantas formas de participación ciudadana con las cuales Democracia nos invita a construirla, deconstruirla y cuestionarla. Está ahí, a merced de los intereses de todxs. Es decir, que si mi lógica no me falla somos todxs responsables de su crecimiento, de su consante expansión y del tipo de insight que queremos que realice y nos realicen.
Por eso, como intereses hay variopintos y para que estos se plasmen es necesario que se conviertan en intereses de la mayoría, algunxs pocxs poseen el arte de desmoralizar y entristecer a los pueblos; puesto que nada grande se puede hacer con tristeza. Los pueblos deprimidos no vencen, dice Jauretche.
Tenemos que combatir alegremente. Unidos frente a un sistema que da pruebas de su incansable lógica perversa y que para sostenerse necesita que exista división y que exista desigualdad. Todos somos víctimas, pero también victimarios. “Esto ocurre aquí y en cualquiera de las llamadas grandes democracias. Mientras en los países totalitarios el pueblo es un esclavo sin voz ni voto, en los ‘democráticos’ es un paralítico con la ilusión de la libertad al que las pandillas financieras usurpan la voluntad hablando de sus mandatos”.

Hermana Democracia, qué te puedo decir: que FELIZ CUMPLEAÑOS, que 30 años no son nada, que los que confiamos en un Estado de Derecho, tolerante a la diferencia y a la multiplicidad te vamos a cuidar con diálogo, con participación y alegría.

1 de noviembre de 2013

Por qué vale la pena tener teléfono fijo en el 2013 ®

Que el día de tu cumpleaños, con lluvia torrencial durante las primeras horas del día de mi natalicio y con ese olor a mojado de lluvia (que no es igual que cualquier otro olor a mojado), suene el teléfono fijo y sea Pablo Echarri contándome que hay un grupo de teatro conformado por personas con capacidades diferentes justifica, más que nunca, por qué conservo el bendito número en un momento donde “el fijo” pareciera ser obsoleto.
Tener teléfono fijo, que me llame Pablo Echarri y que sea mi cumpleaños merece toda una reflexión. En primer lugar, me traslada automáticamente a mi niñez y hasta promediados los 18 años que si bien ya tenía el inalámbrico que me permitía ir hasta la plaza del frente de mi casa sin perder la señal no dejaba de ser un FIJO. Un aparato que te estaqueaba en un perímetro…fijo.
Tener un fijo es también retrotraerse hacia esas cosas que pasaban cuando uno tenía un fijo, sólo te encontraban si estabas ahí, en el perímetro del fijo. Si alguien te llamaba para chamuyar se enteraba hasta magolla porque tenías que estar ahí, en el lugar del fijo parada con cara de circunstancia. Existía la línea 1 de Telecom y llamar a la siesta, en Santiago, era PECADO MOR(T)AL. Tener un fijo es fijarse en el pasado, es volver, es no dejarlo ir porque es ese aparato siempre te recordará ese momento en el que… “ayyy te acordas del teléfono fijo??!!!” como cuando uno recuerda que la cerveza valía $1 o que con 0,50 centavos te daban 5 Flynn Paf.
Tener un fijo y que se asombren y te asombres del fijo también nos invita a reflexionar sobre el avance de las telecomunicaciones y sobre como hoy te encuentran a donde quieran, en el horario que quieran y quienes quieran, a tal punto que uno de una u otra forma también está fijado a un aparato. Como si el perímetro fuese inacabable y persecutorio.
En segundo lugar, merece reflexionar sobre Pablo Echarri. Ese sujeto que mis primos no entendían por qué me gustaba y mi mamá, como psicóloga pero interpelada por el ser madre decía “mira por dónde te agarro la furia adolescente”…Hace que me acuerde de cuándo y cuánto me gustaba Pablo Echarri, juntaba imágenes y me veía todas sus novelas y…películas. Ojo, Plata Quemada no está nada mal.
Me remonta a ese día en que como hoy, con su voz, compartimos un mismo espacio temporal gracias a que una amiga me pidió que la acompañara al banco. En la espera pasó caminando un flaco, un “pibe de barrio” y mi amiga me dijo “ahí va Pablo Echarri” y casi fantasmagóricamente lo vi…LO VI. SI, LO VI.
Entrada la universidad, el celular, el internet y el cambio estructural que provocó en mí la carrera elegida, las amistades construidas y los espacios transitados, merecen la 3era reflexión. Pablo Echarri quedó como un recuerdo, como una sombra que desapareció como cuando cae la noche.
Sin embargo, escuchar el fijo recién llegados mis 28 y levantarme a atenderlo con el a priori de “seguro es un telemarketer o Macri pidiéndome que lo vote” y con el ímpetu de quien ya perdió ante algunos eventos la capacidad de sorprenderse y dejarse llevar, hace que registre en ese preciso instante que no soy ni tan niña, ni tan adolescente ni tan adulta como pensaba.
Que sigo teniendo el lastre de la niñez, la furia de la adolescencia y la inherente realidad del paso del tiempo. Que 28 años no son nada, carajo.

ERA PABLO ECHARRI...SI, ÉL MISMO, grabado…

31 de octubre de 2013

Crawl ®

Fue extraño cuando empezó, fue sentir su génesis en la intimidad y en la oscuridad de la masa. Fue registrar esa disociación inherente. Fue sentirla nacer y recorrer cada intersticio de mi piel. Fue la incoherencia y lo inefable. Fue registrar sólo la mitad, pero al menos la mitad de mi cuerpo; no sólo la mitad de arriba abajo sino también la mitad de izquierda a derecha.
Si, porque tuvo el desparpajo de nacer de un lado; como si la unidireccionalidad le diera su toque de gracia.
No menor es el dato de que empezó a brotar como si no tuviese espacio para expandirse, como si no hubiese lugar para lo que viene debajo y por efecto de una ley tan antigua como cierta se dejo caer y fue, a medida que descendía, cada vez más fría, más ligera y menos consistente.
Llego hasta la mitad, no del cuerpo sino del pecho. Ahí se detuvo. Ahí fue reabsorbida y con ella la realidad. La masa, el diálogo, la oscuridad que dejaba ver en el claroscuro su paso fugaz por mi cuerpo y el detalle en mi rostro.

El ciclo se detuvo, no amerito este caso la reaparición o la proliferación de sus consanguíneas, pero quedo el resabio de su paso y de su roce con mi piel y eso fue suficiente.
11 de Julio de 2013

15 de octubre de 2013

Cáscara de huevo ®

Quitarse el lastre, esa cáscara que protege e inhibe.
Que la chiva salga, sin ayuda del lobo.
Que el efecto sea la causa, que la causa sea el efecto.
Que los viejos amores se olviden y el olvido se haga viejo de amor.
Que la voz no tiemble ni la mirada se acelere.

Que la cotidianidad este atravesada por la presencia.

30 de septiembre de 2013

Otoños e Inviernos ®

Y yo no lo buscaba,
Yo estaba ahí, quieta. Inmóvil.
Taciturna. Invadida por fantasmas de otoño en el día uno de la primavera.
Esperando o Escapando ¡Qué va!

Quién sabe si a fin de cuentas uno espera, se escapa o se escapa en la espera.

30 de Septiembre de 2013