16 de septiembre de 2014

Que uno a veces sueña ®

Que uno a veces sueña que los chistes vienen en plancha, que los escenarios se mueven como olas, que los viejos olores infantiles, que los viejos amores, que los sapos son gigantes y están en parques de diversiones, que un amigo es todos al mismo tiempo.
Que uno a veces sueña que los problemas se solucionan, otras que aparecen, que uno a veces sueña que atraviesa paredes, que vive con amigos en prostíbulos, que ríe y llora y despierta, que cumple deseos, que nos miran, que sueña, que nos abrazan al dormir.
Que uno a veces sueña conversaciones con uno mismo, que le regalan un manuscrito original de las historias de Cronopios y de Famas, que es un Cronopio y jamás pierde las Esperanzas.
Que uno a veces sueña reencuentros con aquellos que no están, que charla, que ríe, que retoma vínculos, que los desarma y vuelven a ser lo que eran.
Que uno a veces sueña con ser eso que no es, con ser esa mezcla que odia o a veces ama, que uno a veces sueña con teléfonos que suenan cuando efectivamente está sonando, que uno a veces sueña y nos despiertan y lo lamentamos, que uno a veces sueña con constelaciones que nos envían mensajes, que un mexicano nos trae un lomito, que hay mensajes anti-imperialistas en los diálogos “dame un abrazo, pero de los nuestros, bien argento; no como el de los yankees, falso”.
Que uno a vece sueña feo y se despierta a los gritos, que habla mientras sueña y, con suerte, que hay alguien cómplice riendo para contarnos mañana, que nos caemos y despertamos sobresaltados para descubrir que en realidad estamos en la mitad de la cama
Que soñamos, despertamos, lamentamos, reímos, lloramos, reencontramos, fantaseamos, creamos, gritamos, sentimos miedo, sólo para recordarnos que deseamos…


16 de Septiembre de 2014

11 de septiembre de 2014

Breves reflexiones sobre el amor ®

Ese no dejar ir. Ese perseverar inaudito. Esa fijación. Es quedarse perplejo y pensar quizá algún día...

Qué es lo que se sostiene, qué es lo que queda ahí dando vueltas y hace girar. Es un péndulo, como las palabras palíndromas que van y vienen, Cilic.

Pequeños haces de luz incandescente, fosforescentes y tintineantes. Anudan el color, lo deforman. Obnubilan. Y sucede y acontece y se desvanece y renace…

Pero, a fin de cuentas, ¿qué es el amor? Una ficción dijeron y quedó reverberando. En el aire, flotando, resonando como una cuerda de guitarra que se toca así, al aire. Cada tanto esa afirmación, tajante, se hacer carne en mí, en mis ideas y vuelve a vibrar, siempre inasible.
Quizá sea el miedo a la apropiación, a llevar esa afirmación hasta sus últimas consecuencias y sentir que tu mundo interior se resquebraja y queda enclenque. Es la columna vertebral de nuestra realidad.
El amor, pero… ¿qué es el amor? Todos hablamos del amor; es un qualia de la experiencia humana. Eso que todos suponemos en común pero que no lo es… ¿o sí?, no sé.

Lo cierto es que nos devuelve una ilusión…

11 de Septiembre de 2014