28 de junio de 2007

Tanto ®

Tanto tiempo paso desde nuestro último encuentro. Tantas cosas quedaron en el baúl de mi memoria pidiendo ser liberadas. Tanto por decir, y tan poco espacio para expresarlo. Tanto aprendí en estos últimos meses, que las palabras son insuficientes para describirlo y transmitirlo con tanta certeza y veracidad como puedo sentirlo desde adentro. Me encuentro sola. Soledad teñida de alegrías y que encierra un gran cambio en mi vida, a tal punto que la descripción que todo ser humano conoce de dicha palabra se encuentra turbada y cambiada en su totalidad. Me gustaría dejar de considerarla como la carencia de compañía, para transformarla en la tenencia de compañía, buena compañía.
Las experiencias de vida que marcan nuestro camino, si son dolorosas, al comienzo provocan la sensación de desear no haberlas tenido…Sin embargo, posteriormente, si nuestro optimismo lo permite, ese dolor, sufrimiento, tristeza, abatimiento, y demás sensaciones, emociones y sentimientos que se generan, comienzan a transformarse en una gran enseñanza y mensaje de vida, de cómo continuar nuestro camino. Toda experiencia aporta conocimiento, a modo de herramienta, para enfrentar los altibajos de las emociones, las experiencias cotidianas y el recuerdo de lo vivido.
Lo dijo una vez un gran sabio, un experimentado de la vida ante mi mensaje de sentir que me había caído al haber tenido un momento desolador: “eso no es caerse, es solo parte del camino, tiene subidas y bajadas, flores y piedritas, encontrarse con una u otra solo significa que caminas”... Deberíamos ponerlo como rector de nuestro destino, pues siempre lo vivido obrará a modo de herramienta que permita saltar dichas piedras, subir cuesta arriba y poder otras tantas veces triunfar y lograr vencer nuestros miedos.
En este momento te llevo adentro, como mensaje latente, espero en un próximo intento hacerlo concreto y llevarlo en mis adentros a modo de encantamiento, a fin de quedar envuelta con su magia por el resto del tiempo, y lograr sobrepasar estas circunstancias cargadas de sufrimiento…

06 de febrero de 2006

21 de junio de 2007

El mito que estructura mi deseo ®

Cómo lidiar con este sentimiento, que parece haberse adherido a mi cuerpo. Cómo encontrar salida a esta situación, que atrapa mis pensamientos cada vez que te pienso. Cómo saber si por tu cuerpo recorre la misma sensación, y si se inunda de mágicos pensamientos cada vez que nos encontramos transitando el mismo sendero. Cómo demostrar aquello que permanece escondido en mis pensamientos, si cada vez que quiero hacerlo un miedo intenso invade mis intentos. Cómo superar este temor a ser despojada de tu afecto, si en algún momento expreso lo que siento. Cómo enfrentar la mirada de los otros cuando decida revelar mi secreto, que permanece escondido en mis más oscuros pensamientos. Cómo reaccionaran los otros. Cómo reaccionarán aquellos retorcidos pensamientos, de los que escapan a este sentimiento que asfixia mis recuerdos. Cómo saber si tengo derecho a tenerte, o si debo resignarme a perderte sin ni si quiera haberte tenido. Cómo renunciar a la fantasía de que este deseo que esconde mi pensamiento, llegará para convertir mí lamento en una huella de éxito. Cómo despojarme de ese pasado, que impide mi libre desenvolvimiento en lo que atañe a este sentimiento. Cómo conseguir borrar la historia, que me condena a repetir la búsqueda de aquello que desde hace más de dos décadas se borro de mis sueños. Cómo hacer frente a esta falta, inherente a mi esencia, a fin de tenerte y poder mostrarte este deseo que ahoga mi pensamiento. Cómo, cómo librarme de ese mito que signa y estructura mi deseo…

27 de febrero de 2006

16 de junio de 2007

Match Point. I think I've won ®

Ventaja al resto; punto de partido. La historia está cerrada. Debemos continuar en nuestro camino de descubrir aquello que nos da consistencia, aquello que nos afirma y confirma como un "alguien”.
Tomamos el camino simple, que no conlleva caídas, desventajas y desafíos. Estamos acostumbrados a movernos a pasos lentos, sin corrernos ni un paso de la línea; ¡cuidado! No vaya a ocurrir que nos caigamos…Pero me pregunto ¿Qué habrá en ese caer? ¿Qué existirá de nuevo y tan aterrador en ese paso en falso? ¿Por qué darle una connotación negativa a todo aquello que implica salirse del orden de lo establecido?
Cambiar, recrear, implica redefinir la concepción, modificar la creencia sobre algo que creíamos preestablecido. Significa dar cabida a la duda, a todo aquello que pone en jaque nuestro equilibrio.
Bajo esta dinámica está pensado el consumismo. En la dinámica de lo nuevo, del cambio, de la curiosidad por aquello desconocido y a punto de ser parte del paradigma de normalidad, que homogeniza y reduce a todos los individuos de una sociedad, y les da una forma material de existencia.
Entonces, ¿Por qué no movernos en este orden en todo lo que concierne a nuestros errores? ¿Por qué no ser curiosos con la falla y la falta de triunfo? ¿Por qué no pensar que salirnos de lo “normal” implica un triunfo mayor que reproducirlo?
¿Por qué una vez concluido algo lo dejamos en esa suerte de estatua, inmóvil, paciente y sin gesto? Ya alguien lo dijo: “nunca se concluye, siempre se reflexiona…” Siempre se piensa en la posibilidad de redefinir aquello que creímos terminado, finalizado, cerrado. Siempre todo lo que pensamos dejar a un lado, bajo una política de reestructuración, tiene una connotación distinta.
Así invito a que miremos el mundo, así pretendo que las experiencias sean abordadas. Desde una perspectiva dinámica, interactiva y reflexiva. Siempre buscando un nuevo sentido, una nueva síntesis y mirada. Ya que el punto de vista, es la vista mirada desde un punto; no desde todos los puntos que creemos abordar en nuestro afán de cubrir el mundo, como incluidos en nuestro significar.
Las experiencias serán positivas o negativas, buenas o malas, productivas o simples nimiedades, en tanto y en cuanto nos mantengamos bajo una mirada punitiva que no otorgue posibilidad al cambio, y a esto que se designa optimismo.
La vida otorga en la medida en que uno le otorgue a la vida. Trabajar para ser retribuidos. Entregar para recibir una devolución. Desear para ser deseados.
Cambiar la óptica, plantear la posibilidad de que más allá de una consecuencia inmediata desastrosa, todo puede retornar y evolucionar a un nuevo orden llamado felicidad.
Siempre, toda experiencia nos da la posibilidad de recrear y significar nuevamente eso que nos causo malestar.
Intentemos ver el error no como algo inmutable, sino como un ente dinámico, en cambio, que puede ser exitoso en tanto le demos una segunda oportunidad.

We live on a constant “match point”; it depends on you the possibility to change the effect of the ball. Taking a second chance or just leaving the court empty, without the possibility of changing the reality. I took the chance, and I think I’ve won…you? Will you take the next shot?

11 de Mayo de 2006

11 de junio de 2007

El silencio susurrando ®

Un envase con basura, un par de entradas dos por uno, una caja de diskettes y una pila de Cd’s; yo aquí, completamente sola.
Un estuche con anteojos, un lápiz de labios, una cartuchera y una pluma; y yo aquí, completamente sola.
Una bolsa de regalo, un parlante en silencio, una lámpara apagada y una cortina quebrajada; yo aquí completamente sola.
Un imán, un micrófono sordo, un montón de revistas apiladas; y yo aquí, completamente sola.
Una cámara sin rollo, un reloj a punto del descanso, una foto expresando sentimientos; y yo aquí, completamente sola.
Una almohada se levanta, negativos por la casa, zapatillas con olores y jazmines sin sus flores; yo aquí completamente sola.
Un horario sin colores, solo un montón de sin razones, una foto sin un nombre y los afiches de mis pasiones; y yo aquí, completamente sola.
Un escritorio manchado, un insecto susurrando y una luz titilando; y yo aquí, completamente sola.
Mi cabeza va girando, nada, nada va encontrando, solo mi silencio va mostrando la penumbra en la que ando. Sola, sola voy quedando, por no darme un espacio. Sin decirlo estoy llorando, y con palabras voy callando el vacío de éste mambo. Ya la rueda va llegando y yo no encuentro el encanto. Ya la rueda va llegando y mi soliloquio terminando…

10 de noviembre de 2006

10 de junio de 2007

Mil metros ®

….Todo siempre tan incierto, tan misterioso, tan abandonado. Solo se debe a tu ausencia; esa figura presente y desdibujada que se hace “hoy” cada vez que te siento, cada vez que te pienso, cada vez que te recuerdo. Estas allí, reflejando una luz de esperanza, un fondo claro, sobre un mar oscuro, callado, gris y sollozante. Mis ojos te lloran, lloran el no tenerte, el no sentirte, el saber que estas y que no seré tu cómplice.
Yo aquí, tú allá, separados por un abismo insalvable de kilómetros que en el pensamiento se convierten en años, que convierten la esperanza en un “hasta pronto” que no volverá. Estos kilómetros que cortan la unión armónica de nuestros cuerpos son los causantes de este abismo, de esta oscuridad, de esta soledad insoportable que me toca muy de cerca, y me asfixia hasta llevarme al infierno, y de la risa perdida que olvidé de figurar en mi rostro, como hacia un tiempo solía hacerlo, cuando estabas cerca mío, a mi lado; esos tiempos en los que sentía tu presencia, esas líneas dignas que forman tu cuerpo. Hoy esa sonrisa no esta, no la encuentro y la busco. Tal vez este en otro lugar, en otro camino y en otro ser distinto. Como dijiste aquella vez de no ser el único que esta, de no ser el único que tiene y de no ser el único capaz de llenar mi vida y de marcar esa sonrisa que, hace unos meses, años diría, he perdido por no tener tu presencia, por no sentir tu aroma y no tener la dicha de ganarme esos abrazos que usualmente me entregabas, que compartíamos y que mágicamente detenían el tiempo, la rueda de la vida. Eran como un obsequio, como una bendición, como un pasaje hasta ese lugar que pocos hemos tenido el privilegio de llegar. Es único, es personal, de temer la situación de saber que un presente puede magnificar y convertir la tristeza en alegría, la incertidumbre en paz, la soledad en compañía y la realidad en sueños. Pocos logran tener esa “magia” de llevar a un “quien sabe donde” al otro; esa magia convierte todo, impide dejar libre ese amor, ese abrazo, permite olvidar que esos dos cuerpos están partidos por los kilómetros. Atrapa, consume, llena y produce vacíos cuando no se la siente, cuando se nota la ausencia de ese algo divino que contiene, abraza y al mismo tiempo deja caer y hace un lado lo que durante tanto tiempo ha ido construyendo y marcando en mi cuerpo, en mi mente, en mis adentros, en esa sonrisa que supe mencionar. ¿Será el motivo?, ¿será el porque?, ¿será la causa?, será ese no poder apartarte de mi vida, ese llevarte aun en mi secretos mas ocultos conmigo, y esa imposibilidad de soltarte. Magia divina y dañina, magia amiga y enemiga de mi corazón, de mi sentimiento, de mis recuerdos, de este amor maldito que no me deja seguir, que no me deja vivir ni latir…

Diciembre 2004

8 de junio de 2007

Terapia ®

Cuarenta y cinco minutos, tal vez una hora, no sé exactamente; tiempo mío, segundos que lograron el cambio, que trajeron luz a tanta tristeza, a tantos días nublados con pequeñas gotas que inundaban mi cuerpo.
Un “Gracias” representa mi sonrisa cada vez que recuerdo ese momento, ese día de Febrero que impulso el hoy, mi presente, al cual le faltan y quedan cuarenta y cinco minutos; minutos que piden realizarse para sentir una vez más el triunfo.

Ese otro, ese aquel que abrió mi confianza, que permitió que este hombre, al que los intelectuales llaman inconsciente, dueño de tantos conflictos se rasgara, para dejarme, casi sin pensarlo, cantar la canción de mi vida y darle un lugar al triunfo, al adiós, adiós que dejo atrás tanta historia, tanto gris y lagrimas que fueron presente en algún momento.
Admiración, agradecimiento, respeto y confianza conforman el rotulo que vislumbran mis ojos al hacerse presente este otro al que siento deberle tanto, al que siento debo tanto agradecimiento por haberme permitido crecer, cambiar, intentar, soñar y hoy, a dos años, poder sonreír y comprender los motivos de mi ser, de mis acciones y actitudes muchas veces cuestionadas por mis razonamientos, en un intento de lograr el equilibrio perfecto.
Equilibrio que ni hoy, ni mañana, ni ayer estuvo; ¿el motivo?, es la razón por la cual estamos, por la cual somos y por el que peleamos día a día; para superarnos, para afrontar y crecer con cada paso que damos. Es que con él todo sería tan insípido, tan falto de sentido, que busca transformarse en momentáneo, en algo de un hoy fugaz que mañana no estará, y el trabajo será recuperarlo. Es su trabajo y el mío, en conjunto.
Ese maravilloso día, en equipo, lo encontramos y mis lágrimas supieron, en silencio, agradecer ese momento en que pensé haberme hecho dueña de todo aquello que creemos imposible conseguir.
Seamos realistas, pidamos lo imposible…

16 de marzo de 2005