21 de agosto de 2016

Una actitud Toledo ®

Ocurrencias, juegos. Vuelvo a ellos. Vuelvo con el cuerpo, con el recuerdo, con el deseo.
Algo me detiene. La estrategia no es clara porque no la hay. Eso me detiene. No saber.
Los demás juegan, parecen jugar. Siempre me creo en offside. Mí limite.
El juego abre al mundo de lo posible, de lo infinito. Una actitud Toledo, una actitud que no censura, que difumina. Después se verá hacia dónde.
Ese mundo de lo posible es hoy, para mi, una institución que habito con dificultad, que bordeo y me da vértigo. Está en el margen. Se vuelve intocable, imposible, inefable.
Qué linda palabra esa: INEFABLE.

14 de marzo de 2016

Commovere ®

Lo que dentra a la cabeza, de la cabeza se va
Lo que dentra al corazón se queda y no se va más
(La pura verdad – A. Yupanqui)

365, como un año. El 74 o el 336, con mucha menos suerte.
Un espacio que se abre, un lugar que convoca, que conmueve.
Encontrarse con uno mismo, con el otro y con la nada; con ese germen del todo inalcanzable, ilusorio. Pequeños indicios; idealizaciones, idiotizaciones.
Cortázar, Sabines, Yupanqui  y Spinetta. Ella también se dibuja como un canal, una vía directa al inconsciente colectivo.
Al final, sobre los vasos vacíos, las ilusiones rotas y los traslucidos del alma aparece la sonrisa, la sonrisa que conmueve, la sonrisa conmovida, la sonrisa de conmoción.
Ahí hay un pequeño triunfo del amor. Qué es sino eso, un pequeño gesto, un indicio concreto de que se ha llegado al alma.

Esa fibra sensible. Mover completamente.


10 de febrero de 2016

El amor, esa baldosa floja ®

A veces el amor es una baldosa floja en un día de lluvia. Con toda la suerte uno camina y pisa de tal forma que nos permite disfrutar del olor a lluvia recién caída, de los colores de las cosas que están más limpios que nunca y del aire fresco, esa bocanada; pero la mayoría de las veces se parece más a esa baldosa floja que uno pisa con tanta desgracia que toda el agua sucia se nos mete en el zapato y las gotas de barro nos dibujan una pintura impresionista en el pantalón.

2 de febrero de 2016

Monstruo mío ®

Ayer estuvimos conversando con mi monstruo, por primera vez pude hacerme una imagen completa de su figura. Ya tiene cuerpo. Es de una redondez imperfecta, casi amorfa y se alimenta de la intimidad del diálogo.

Tiene una especie de adicción, me dijo en confidencia: hablar conmigo; ahí es cuando se siente vivo.

Es simbiótico. Me es difícil distinguir qué es suyo y qué es mío. Entonces nos urdimos en intercambios interminables de los que termino agotada, pequeña. Y él, sin embargo, cada vez más grande, más amorfo y terrorífico.

Si quisiera librarme de él debería ser otra, habitar otro espacio, otro lugar subjetivo. Otras formas de vivir, de sufrir, de amar, de pensar.


¿Qué monstruos traerá esa otredad?

28 de enero de 2016

Chocolatín ®

No todo debe acompañarse de una imagen, pero a veces es la imagen el motor del recuerdo. Este es uno de estos casos.
Eran mañanas calurosas, sin tiempo, propias de la niñez. Aparecía la Abuela Elena con una sonrisa, venía del centro con moneditas de chocolate. Eran invaluables, no por el chocolate ni por ser un envoltorio de monedita extranjera, sino más bien porque las traía la ebu, y eso las cargaba de afecto.
Nadie sabía su costo, su procedencia; no era lo importante. En la niñez uno recibe y mide todo con la misma vara, la del cariño, la del reconocimiento, solo en la amarga y calculadora adultez las cosas empiezan a tener un valor más allá del gesto afectivo.

Volverla a recibir una tuvo el mismo efecto, condensó en el gesto de la moza esa imagen infantil, y entonces apareció la sonrisa y su recuerdo.

25 de enero de 2016

Postales santiagueñas con tonada ®

Vos vas un día a Santiago, se te ocurre comer un lomito. Como el calor es infernal, 40° promedio, decides ir a la orilla del Rio Dulce a ver si corre un poquito de aire. Llegas, te sientas con calor pero afuera, no te vas a encerrá otra vez aunque no corra ni una gota de aire. Hay un cielo estrellao que anuncia un verano abrasador, con más calor mañana que hoy.
Mientras esperas que te traigan el lomito empiezan a sonar unos acordes de violín, bombo, guitarra y una voz con un acento típico, plagao de erres; “escucha, chango” te dicen, entonces van a chusmiar porque el cuerpo se te enciende, ¿quiénes son? preguntas, “ni idea” responde; es tan grande el semillero de folkloristas que ia ni los nombres importan mientras tus manos dibujen un repique; la cosa es que te topas con unos changos haciendo folklore.
Llega el lomito, así que comes con calor, a la orilla del rio y respirando música. Eso es Santiago.



SDE ®

Volver con la alegría en los ojos y el cuerpo hecho canción,
con la voz ronca de tanto cantarle a la vida, a la infancia, al vuelo creativo de la niñez.
Son sus ojos la medida de lo real y lo fantástico, la repetición el indicio de su aprendizaje.

En un país de tristes son algodones alegres.

20 de enero de 2016

Palabras mas ®

Las noches de Enero se han convertido en palabras, palabras - espacio; emergen desde el aire. Lo habitan. Me interpelan.
Son el eco, mi registro conciente, la madera de mi fuego.
El blog, la piel de inscripcion.

15 de enero de 2016

Alma de arena ®

Uno espera construir sobre la arena los vestigios de un pasado memorable; un pasado que prometía lo que no fue.
Dejar al agua rodar, aprender de sus movimientos y sus enigmas como parte de una identidad mutante, abierta.
Permitir al amor, como el agua con la piedra, horadar el alma, recorrerla y desmenuzarla.
Un alma de arena, eso, siempre dispuesta a rodar.