28 de febrero de 2008

Levitè ®

…Sensación de perplejidad, de desconexión. Como un balde de agua fría te metiste en un sifón. A presión la soda tomo color y lo único que provocó es que mi boca se llenara de arroz.
El sofá cama tiene una mancha color marrón, en ella está dibujada la noche en que dejaste marcado tu desazón. Como cristal se hizo trizas la canción que unía tono a tono el rompecabezas de la razón.
¿Qué esperar? ¿Qué soñar? ¿Qué desear? ¿Qué mirar? ¿Cómo tomar las burbujas de ese sifón y convertirlas en pasión? ¿Cómo recuperar el empujón que presiona la danza del agua contenida en esa canción para que el cause gaseoso de la maratón retome su entonación?
La vida es como un vaivén, nadie sabe si vas bien o vuelves con desdén. El punto muerto obra a modo de inflexión para ayudarnos a entender el envión que hace eterna la recuperación. El tiempo se mueve tan despacio que su paso pasa sin dejar rastros, y cuando intentamos sujetarnos a las agujas que transportan nuestras vidas los segundos ya se han esfumado. Cada tic tac es capitán de mar y tierra, se dibuja en nuestra cabeza para dar paso a la belleza de organizar la tristeza que transita por nuestras venas.
Estar entre el peso y la nada, ser o no ser, pesar o levar, ¡es insoportable! Kilos que me den peso, no quiero levitar, quiero enterrarme en el país del nunca jamás. Quiero pisar fuerte la realidad para poder volar por los aires dando ánimo a la nube sixty – nine. Sí, sí, a un paso de la verdad sostenida por el gas de la realidad, arriba en la nube thirty – nine.
Allá arriba me pregunto, ¿qué hice tan mal? Tomar tu esencia y convertirla en presencia o creerme capaz de desvanecerla… ¿? Ir y disfrutar, experimentar y transformar, temer y avanzar, dudar y arriesgar aquello que creemos entonar.
Sensación de perplejidad, sensación de desconexión que un día se hizo canción que selló el proceso de sudoración, porque el agua se evaporó de tanto que enmudeció el salto de su presión…


16 de octubre de 2007

19 de febrero de 2008

49 diosas y una reina ®

Entre golpes y dulces lágrimas transita nuestra historia, amiga y enemiga de esta unión de pequeños y finos hilos de manteca que se van derritiendo por el calor de nuestras manos que intentan no soltarse, en un intento vano de no volver a separarse o quizá de no romper una cerda más para no seguir alimentando este abismo oscuro y tenebroso que nos separa y nos bloquea poco a poco. ¿Es que acaso no te das cuenta de lo que se va?
A veces me gusta confiar y lograr la calma pensando que es una forma de estar cerca, de sentirnos unidos y lograr que esos hilos, en un último intento, logren tejer esa lamina de afecto que envuelve nuestras almas.
¿Es orgullo?, ¿puede acaso evitar e impedir un lazo?
Lastima, tristeza, desazón, son sinónimos de mi alma cuando te ven, cuando intenta volver el tiempo atrás y latir despacio, dulce y paciente para darle un giro a este vacío entre nuestras sombras, entre mi mirada y tu mirada, entre nuestros cuerpos.
¿Qué sos?, ¿Quién sos?, no te conozco. Pero siento ser tu aliento, tu risa y suspiro.
¿Y vos?, ¿Qué de vos?, nada. Ni una señal, ni un mínimo cantar. Es que no estas, es que no intentas ni sueñas estar en la inmensidad de la noche que tantas veces me inunda, como a esos amigos que no ven, simplemente nadan y esperan pacientemente la llegada de su último latido. Pues yo no, yo espero firme y decidida tu llegada, tu intento, tu encuentro. No estoy dispuesta a morir en un último latido vacío y mojado de lágrimas que con el ritmo de mi adiós bailan la canción de mi corazón.
¿Mereces esto? ¿Me darías algo tan preciado como tu tiempo? Mejor dejemos de lado el “qué hace” uno por el otro, simplemente entreguemos por el placer de compartir, de vivir y sonreír juntos, como en pequeños fragmentos de segundos que en un soplido desaparecen y dejan airoso al ganador de haber formado parte de él.
Mejor busquemos paz, busquemos tenernos ahí, mantener estos hilos finos firmes. De a poco aquellos cortados se irán uniendo y tomándose unos de otros hasta pintar ese abrazo que se quebrantó aquel verano que intentamos ser parte de un mismo núcleo..

02 de Marzo del 2005

4 de febrero de 2008

Alter ego ®

Escribir como si fuera otro, como si mis sentimientos pertenecieran a un tercero, depositando aquello que deseo expresar a través de estas palabras en una esencia desconocida que pueda despojar mis afectos de mi autoría.
Esto es un intento de lograrlo, de escribir como si mis manos, quienes expresan a través de las sinapsis entre mis ideas y mis dedos aquello que siento, pertenecieran a un ajeno. Sin embargo, el intento es en vano, siempre aquello suprimido a los condicionantes culturales que conforman el deseo de liberar ciertos pensamientos propios a otro se traslucen en eso inconsciente que expresa su verdad por medios sustitutos, que escapan a nuestra intelección conciente…
Finalmente, sentarme frente a frente es una prueba que me depara el destino para desafiarme a escapar a esos condicionantes culturales, y quitar de mi entendimiento aquello que deseo expresar y ponerlo por escrito. Cada intento es un fracaso, cada vez que vuelvo a esos textos en los que intente comportarme como un extraño, cada letra va descubriendo esa verdad que intente tapar. Cada oración que concluye me identifica, me deja al descubierto, impidiendo borrar mi nombre de la totalidad del texto.
¿Por qué desear escribir como si fuera otro? ¿Qué busco esconder? ¿Qué intento desfigurar?

07 de marzo de 2006