10 de febrero de 2016

El amor, esa baldosa floja ®

A veces el amor es una baldosa floja en un día de lluvia. Con toda la suerte uno camina y pisa de tal forma que nos permite disfrutar del olor a lluvia recién caída, de los colores de las cosas que están más limpios que nunca y del aire fresco, esa bocanada; pero la mayoría de las veces se parece más a esa baldosa floja que uno pisa con tanta desgracia que toda el agua sucia se nos mete en el zapato y las gotas de barro nos dibujan una pintura impresionista en el pantalón.