10 de junio de 2008

Love is a losing game ®

I
…comenzó y terminó como un viaje al mundo falto de comunicación. Empezó siendo una aventura en las montañas sureñas y terminó como una cachetada en el norte. Tracy Chapman diría: give me one reason to stay here, y Celeste Carballo con Pappo concluirían: desconfío de la vida…
Del viaje lo más interesante fue el proceso, todo un aprendizaje. El insight de una novedad y la marca de una oportunidad que alimentó el deseo de vivir. En ese proceso fue sumamente interesante las idas y venidas de opiniones y recomendaciones, cada idea connotaba el proceso de interpretación y construcción de aquello que mi construcción e interpretación llamaban la “verdad”. Cada idea me invitaba a actuar de una determinada manera y hasta a veces parecían contradictorias, de hecho lo eran y eso me confundía aún más, motivo por el que decidí no consultar.
Así la vida se detuvo como en un stand by y de pronto la rueda empezó a girar. La lotería de qué iba a pasar. Incertidumbre que finalizó cuando el mono tomo la comunión, pues el mensaje del Señor llegó y las múltiples interpretaciones salieron a todo vapor.
¿Y ahora?, sólo se desencadenó un patrón fijo de acción. Volvió a sonar la misma canción y la tuerca se salió.

II
En la nada todo quedó. Palabras más, palabras menos. Y yo sola y estancada como en un rincón de la razón escarbando para encontrar una solución….

III
Malas jugadas detonaron la bronca en la oración y la música de la tragedia comenzó a dar cuerda al títere del salón.
Casi sin respuesta dejé a su entonación, porque crítica y determinante fue mi evaluación.
Idas y venidas continúan marcando este capítulo. Si uno va, el otro viene, y si ambos vamos en una dirección discrepamos al final.
Todo se configura como un vaivén de emociones. A su vez el deseo está presente y puja por hacerse presente. Sin embargo, cada acto prefigurado por su mente coarta toda ansia de volver a convencerme de que un intento más no sería en vano.

IV
La última carta puse sobre la mesa, canté truco y el contrincante respondió por la negativa. Con una hembra y un siete de espadas me quedé sin argumentos, solo siendo conciente de que la mano se había terminado. La decisión estaba de su lado y la negativa ya había vociferado…
Una vez más, aunque quisiera, el control no estaba de mi lado. Es uno de los aspectos más molestos del encuentro; la falta de control. Así es como continuo esperando, ¿qué? Todavía no se…pero mi personalidad perseverante me impide abandonar el juego a mitad de camino. Sucede que una vez más si el del frente lo abandonó, aunque grite “Flor” la mano no se jugó.
Ahora nos limitamos al juego de los indicios, cual Sherlock Holmes, a través de pistas intentamos adivinar el mensaje; el autor del crimen. El paradigma indiciario en las relaciones de a dos…

V
¿To be continued?...

21 de mayo de 2008

Recetas y una pizca de sal...®

Esperar hasta el final para cuestionar
Caminar con frialdad hasta encontrar la calma
Memorizar la oportunidad de dejar de llorar
Cantar hasta la eternidad
Gritar porque en el fondo tienes la libertad
Movilizar el instante de ocultar la soledad
Parpadear ante el intento de llorar ansiedad
Dejar el tiempo pasar hasta construir un posible modelo para educar tu afectividad
26 de Abril de 2008

3 de mayo de 2008

Dicen por ahí ®

Se dice gorda, fea y tonta
Se dice bruta, sucia y burda
Me dice necia, terca y escueta
Me dice enferma, exenta y excéntrica
Te dice masoquista, sádica y amarillista
Te dice cómica, irónica y un tanto mogólica
Les dice brutalmente estúpidas
Les dice anticuadas
Te dicen baja, deforme y mutilada
Te dicen lenta, salame y un poco violenta
SE ME TE LES ME TE TE ME TE SE

26 de Abril de 2008

9 de abril de 2008

1,25 ®

Nos dirigimos al kiosco de mentiras con las últimas monedas que quedaron en la billetera, tan solo 1,25. Cruzamos la calle y nos enfrentamos a la mirada penetrante del quiosquero que nos pregunta amablemente qué tipo de mentira queremos comprar. Vacilamos unos segundos y atinamos a decir: qué puedo mentir por 1 peso con 25 centavos. Este señor desconcertado nos queda mirando, y en esa mirada se traslucen pensamientos tales como: qué quieres llevar vos, por qué me lo preguntas a mi, ¿sabias que hay inflación y 1,25 no es un buen número para mentirle a un fantasma?...
Finalmente nos decidimos a comprar lo más barato del lugar, aquello que hasta incluso nos posibilita atesorar 25 centavos. Compramos una mentira dulce, como un chupetín con chicle o caramelos rellenos. Cerramos el proceso de compra cuando le entregamos un peso al quiosquero, él nos entrega nuestra dulce mentira y nos vamos a saborearla al lugar más cercano que nos permita hacerlo.
Es en ese momento cuando llegamos al parque, nos sentamos e invitamos al resto de los cómplices del proceso de mentir un caramelo per cápita, y cierran su ciclo de complicidad agradeciendo el gesto de haber comprado un caramelo para ellos. En lo que respecta a lo que nos sucede a nosotros, decidimos saborear ese caramelo que además de dulce y mentiroso es agrio… una mentira agridulce y barata en tiempos de inflación.
Introducimos nuestras manos en la bolsa común de caramelos, elegimos ese caramelo y con ambas manos tomamos las dos puntas que envuelven la golosina, con movimientos opuestos tiramos un poco hacia atrás y al costado y desenvolvemos el caramelo. Miramos su textura, olemos su aroma y decidimos llevarnos a la boca la mentira agridulce.
Aquellos gestos que involuntariamente se producen indican que es una mentira un tanto ambivalente: sentimos placer al comerlo, pues nuestras papilas gustativas provocan el proceso de salivación y, a la vez, las mismas papilas registran un sabor agrio que nos produce un cierto asco, es allí cuando pensamos por qué hacemos lo que hacemos…mero placer, solo un deber o fifty fifty, cual mentira agridulce…Cada segundo que pasa el caramelo en nuestra boca cuestiona nuestros acontecimientos: deber ser o se debe ser…
Toda la esencia de nuestros actos queda contenida en ese instante de saborear un caramelo para olvidar el sabor agridulce de apasionarse por la verdad…

19 de marzo de 2008

17 de marzo de 2008

Quiero, Kiero, Qiero ®

Quiero decir te quiero, quiero sentir miedo. Quiero querer mis miedos y miedo quiero hacer sentir. Quiero hacer un trabalenguas de mi emoción y enredar las palabras en un solo acto de percepción.
Por imitación aprender cómo se condiciona una emoción y emocionar a la imitación de aprender una canción. Por insight quiero llenarme de capacidad y capacitar al resto de la humanidad que mis emociones no se deben imitar.
Quiero sincerarme con la verdad y validar mi manera de sentenciar la realidad. Quiero ser real, quiero estar presente en el acto de eliminar esa señal que prepara a mis pies para salir a buscar la única verdad posible para amar.
Quiero llorar, quiero gritar y saltar en el mismo instante en que una paloma se adueña de mi tranquilidad.
Quiero escindirme y observar a mis dos mitades obrar. Quiero escindirme y provocar que mi división se ame y se odie en un solo lugar. Quiero escindirme y ver a mi mitad gritar mientras la otra le es indiferente a la desesperación. Quiero ser y no ser. Quiero abarcar toda posibilidad de entender el sentido de enfrentar los polos opuestos que conforman nuestra realidad. Quiero, quise, quisiera.

04 de marzo de 2008

4 de marzo de 2008

Una experiencia "sur-real"

Las estructuras se desvanecen, los materiales pierden su estructura y el tiempo se enloquece. El viento entra y sale de nuestros pulmones como si fuese el encargado del proceso de respiración, el sol obra a modo de reloj despertador y el canto de los pájaros nos indica que las ondas del sonido viajan en una dirección.
Un simple toldo se encarga de protegernos, y dormir mirando al cielo es un ensueño. La naturaleza al alcance de nuestras manos y la libertad por ahí volando. Nos sentimos despojados de lo estructurado, los condicionantes se vuelven incondicionales compañeros de nuestros cuerpos a tal punto que no los reconocemos. Sentimos estar desnudos frente a lo inmenso y limpios de sudor y de pecado, el barniz de lo socialmente esperado queda atrapado en el establo. Sentirnos vivos, sentirlos vivos, sentirte vivo, saberse vivo.
Libres de tiempo y espacio, cada segundo es un millón de años acaparado. La esencia del ser humano contenida en un solo acto. Nada de qué hablar, nada de qué pensar, nada por qué pensar, solo tiempo para observar y disfrutar.
Saber y aprender a sobrevivir, saber y aprender a vivir, saber y aprender a convivir: el único lujo es estar allí. Se es porque nada ni nadie te lo impide, cada quien por su nombre sin importar la edad, la raza o su sexualidad. Todos somos parte, tomamos parte y formamos parte sin distinción ni preocupación. Un solo encendedor ilumina todo el fogón y enciende las luces de la emoción. El fuego es de todos, el lugar es de todos, el cielo es de todos, los árboles son de todos, los animales son compartidos y el sentimiento es el mismo.
Vivir eternamente en la simplicidad, sin barreras para caminar. El tiempo pierde su esencia, pues da igual cenar con el sol metido en nuestras venas que dormir bajo las estrellas. Es lo mismo si vas o vienes a un lugar porque un millar de caminos posibles te convierten en dueño y autor de cada canción que se dibuja al pisar un lugar.
Es alejarse del consumo, de lo material, del capital, de lo global y las eternas redes de comunicación. Es transformar la masa de ladrillos que edifican por dónde debemos caminar en posibles colinas que nos transportan a un lugar que jamás habremos de entender y conocer por su inmensidad. Es soñar, gritar y llorar. Es deslumbrarse, es mirar sin buscar una explicación, es simplificar. Es respirar, es libertad, es disfrutar. Es compartir, es sentir y caminar: es vivir desnudos de legalidad.
04 de marzo de 2008

28 de febrero de 2008

Levitè ®

…Sensación de perplejidad, de desconexión. Como un balde de agua fría te metiste en un sifón. A presión la soda tomo color y lo único que provocó es que mi boca se llenara de arroz.
El sofá cama tiene una mancha color marrón, en ella está dibujada la noche en que dejaste marcado tu desazón. Como cristal se hizo trizas la canción que unía tono a tono el rompecabezas de la razón.
¿Qué esperar? ¿Qué soñar? ¿Qué desear? ¿Qué mirar? ¿Cómo tomar las burbujas de ese sifón y convertirlas en pasión? ¿Cómo recuperar el empujón que presiona la danza del agua contenida en esa canción para que el cause gaseoso de la maratón retome su entonación?
La vida es como un vaivén, nadie sabe si vas bien o vuelves con desdén. El punto muerto obra a modo de inflexión para ayudarnos a entender el envión que hace eterna la recuperación. El tiempo se mueve tan despacio que su paso pasa sin dejar rastros, y cuando intentamos sujetarnos a las agujas que transportan nuestras vidas los segundos ya se han esfumado. Cada tic tac es capitán de mar y tierra, se dibuja en nuestra cabeza para dar paso a la belleza de organizar la tristeza que transita por nuestras venas.
Estar entre el peso y la nada, ser o no ser, pesar o levar, ¡es insoportable! Kilos que me den peso, no quiero levitar, quiero enterrarme en el país del nunca jamás. Quiero pisar fuerte la realidad para poder volar por los aires dando ánimo a la nube sixty – nine. Sí, sí, a un paso de la verdad sostenida por el gas de la realidad, arriba en la nube thirty – nine.
Allá arriba me pregunto, ¿qué hice tan mal? Tomar tu esencia y convertirla en presencia o creerme capaz de desvanecerla… ¿? Ir y disfrutar, experimentar y transformar, temer y avanzar, dudar y arriesgar aquello que creemos entonar.
Sensación de perplejidad, sensación de desconexión que un día se hizo canción que selló el proceso de sudoración, porque el agua se evaporó de tanto que enmudeció el salto de su presión…


16 de octubre de 2007

19 de febrero de 2008

49 diosas y una reina ®

Entre golpes y dulces lágrimas transita nuestra historia, amiga y enemiga de esta unión de pequeños y finos hilos de manteca que se van derritiendo por el calor de nuestras manos que intentan no soltarse, en un intento vano de no volver a separarse o quizá de no romper una cerda más para no seguir alimentando este abismo oscuro y tenebroso que nos separa y nos bloquea poco a poco. ¿Es que acaso no te das cuenta de lo que se va?
A veces me gusta confiar y lograr la calma pensando que es una forma de estar cerca, de sentirnos unidos y lograr que esos hilos, en un último intento, logren tejer esa lamina de afecto que envuelve nuestras almas.
¿Es orgullo?, ¿puede acaso evitar e impedir un lazo?
Lastima, tristeza, desazón, son sinónimos de mi alma cuando te ven, cuando intenta volver el tiempo atrás y latir despacio, dulce y paciente para darle un giro a este vacío entre nuestras sombras, entre mi mirada y tu mirada, entre nuestros cuerpos.
¿Qué sos?, ¿Quién sos?, no te conozco. Pero siento ser tu aliento, tu risa y suspiro.
¿Y vos?, ¿Qué de vos?, nada. Ni una señal, ni un mínimo cantar. Es que no estas, es que no intentas ni sueñas estar en la inmensidad de la noche que tantas veces me inunda, como a esos amigos que no ven, simplemente nadan y esperan pacientemente la llegada de su último latido. Pues yo no, yo espero firme y decidida tu llegada, tu intento, tu encuentro. No estoy dispuesta a morir en un último latido vacío y mojado de lágrimas que con el ritmo de mi adiós bailan la canción de mi corazón.
¿Mereces esto? ¿Me darías algo tan preciado como tu tiempo? Mejor dejemos de lado el “qué hace” uno por el otro, simplemente entreguemos por el placer de compartir, de vivir y sonreír juntos, como en pequeños fragmentos de segundos que en un soplido desaparecen y dejan airoso al ganador de haber formado parte de él.
Mejor busquemos paz, busquemos tenernos ahí, mantener estos hilos finos firmes. De a poco aquellos cortados se irán uniendo y tomándose unos de otros hasta pintar ese abrazo que se quebrantó aquel verano que intentamos ser parte de un mismo núcleo..

02 de Marzo del 2005

4 de febrero de 2008

Alter ego ®

Escribir como si fuera otro, como si mis sentimientos pertenecieran a un tercero, depositando aquello que deseo expresar a través de estas palabras en una esencia desconocida que pueda despojar mis afectos de mi autoría.
Esto es un intento de lograrlo, de escribir como si mis manos, quienes expresan a través de las sinapsis entre mis ideas y mis dedos aquello que siento, pertenecieran a un ajeno. Sin embargo, el intento es en vano, siempre aquello suprimido a los condicionantes culturales que conforman el deseo de liberar ciertos pensamientos propios a otro se traslucen en eso inconsciente que expresa su verdad por medios sustitutos, que escapan a nuestra intelección conciente…
Finalmente, sentarme frente a frente es una prueba que me depara el destino para desafiarme a escapar a esos condicionantes culturales, y quitar de mi entendimiento aquello que deseo expresar y ponerlo por escrito. Cada intento es un fracaso, cada vez que vuelvo a esos textos en los que intente comportarme como un extraño, cada letra va descubriendo esa verdad que intente tapar. Cada oración que concluye me identifica, me deja al descubierto, impidiendo borrar mi nombre de la totalidad del texto.
¿Por qué desear escribir como si fuera otro? ¿Qué busco esconder? ¿Qué intento desfigurar?

07 de marzo de 2006