Dulce como la miel y traicionero como el lobo de caperucita diría un clisè
Insípido como el agua, que corre por el cuerpo sin fin
Incoloro aunque con dolor y olor
Mágico como los cuentos infantiles
Excitante, y como tal produce conflictos
Los menores están prohibidos para él
Las pasiones y las razones desatan una lucha encarnizada donde perder cuesta más que ceder
La boca muda habla desde el silencio, desde el desapego, desde la impotencia de decir sin ser escuchada.
Los ataques de arrepentimiento que cargan ese encuentro sólo deterioran la mirada; se vuelve transparente como el agua, la que corre por el cuerpo…
Te equivocas al dar la posibilidad; la prohibición es lo mejor que puedes hacer, decir que NO sin ton ni son
Escapate por esa vía, la de entrada o la de salida al fin y al cabo da igual si todo es una ironía…
03 de Abril de 2011